Los 10 Preceptos de Anko Itosu
por Iain Abernethy
A lo que hacemos referencia como "tradicional" en las artes marciales a menudo no es tradicional en absoluto. Menciona el Karate tradicional hoy y la gente inmediatamente piensa en gis blancos, cinturones de colores y marchar en líneas arriba y abajo de la sala. Todo eso son prácticas modernas y los fundadores del arte no reconocerían ninguna de ellas.
Todos los maestros pasados eran innovadores y ninguno de ellos continuó enseñando el arte exactamente como les fue enseñado. La verdadera tradición ha sido una de cambio incesante y supuestamente sólo los conceptos esenciales permanecían constantes. Así que, ¿cuáles eran los conceptos esenciales sobre los que estaba basado el arte tradicional del Karate?
No hay muchos registros escritos sobre la historia del Karate debido en gran parte al secretismo que rodeaba originalmente al arte y al bombardeo de Okinawa durante la Segunda Guerra Mundial. Un documento importante al que sí tenemos acceso es el de los 10 Preceptos de Karate de Itosu.
Anko Itosu (1832–1915) fue uno de los verdaderos innovadores del Karate; fue el creador de los katas Pinan (Heian) y el responsable de introducir el Karate en el sistema educativo de Okinawa. Para hacer el Karate adecuado para los niños, Itosu reblandeció el Karate que les enseñó. Como parte de esto, empezó a enseñar los katas sin sus aplicaciones para que los niños pudieran obtener los beneficios físicos del entrenamiento de kata sin darles de manera irresponsable conocimientos de los métodos violentos y brutales que los katas fueron creados para almacenar.
Desde mi punto de vista Itosu pretendió fomentar dos tipos de Karate: el combativo Karate original y la nueva versión para niños. Sin embargo, como ahora sabemos, fue la versión para niños la que realmente se propagó y sus ramificaciones todavía se sienten hoy. Las modificaciones de Itosu posibilitaron la difusión del arte - es discutible que el Karate nunca habría llegado a las islas principales de Japón y de allí a occidente sin sus modificaciones - pero eso indudablemente significaba que se popularizó una versión "sin garras" del Karate.
En 1908, Itosu escribió una carta resumiendo sus puntos de vista sobre el Karate y explicando por qué creía que el Karate debería ser introducido en el sistema educativo de Okinawa. El tema de este artículo es esa carta, y los 10 Preceptos registrados en ella. Esta carta nos da una visión del Karate tal y como era cuando estaba saliendo de las sombras y empezando su viaje para convertirse en un arte practicado por millones de personas.
Hay unas cuantas traducciones al inglés de este importante documento; pero lamentablemente varían en gran medida y es difícil determinar cuáles son correctas. Es de esperar alguna variación al pasar texto de una lengua a otra; no obstante, algunas de estas variaciones no son simplemente diferentes formas de decir las mismas cosas, como cabría esperar, sino que a menudo expresan sentimientos muy distintos. La mayoría de estas traducciones también están hechas por artistas marciales. Yo por lo tanto no puedo evitar sospechar que puede que sin querer estén poniendo en sus traducciones sus propias opiniones sobre Karate.
Hay un libro poco conocido de 1938 compilado por Genwa Nakasone llamado "Karate-Do Taikan". Este importante libro contiene material de maestros como Funakoshi, Mabuni y Otsuka. También contiene fotografías de calidad relativamente buena de la carta de Itosu de 1908. Utilicé como fuente una copia de Okinawa del libro y envié copias escaneadas de la carta de Itosu - sin ninguna información de referencia - a una de las compañías de traducción líderes en el Reino Unido. Como traductores profesionales y no karatekas pensé que podrían proporcionar una traducción exacta y objetiva.
La compañía de traducción me informó de que el documento estaba escrito en "un estilo literario muy antiguo" y por tanto era difícil de traducir; incluso para traductores profesionales. ¿Puede que esto ayude a explicar por qué varían tanto las traducciones existentes del documento? La compañía de traducción contactó con un especialista de los Estados Unidos que sería capaz de traducir el documento con precisión y le enviaron las copias escaneadas. Es esa traducción la que se incluye en este artículo.
La traducción fue realizada a partir de copias escaneadas de la carta original del puño y letra de Itosu. Esta traducción fue también realizada de manera independiente por un destacado traductor profesional que es especialista en este tipo de trabajo. El traductor no era un artista marcial y por tanto no tenía ninguna opinión específica que promover. Por consiguiente no tengo ninguna razón para dudar de su exactitud. Eso no significa que otras traducciones sean necesariamente imprecisas - es ciertamente similar a otras; como cabría esperar - sin embargo, no se puede negar que en algunas partes la que yo encargué expresa sentimientos muy diferentes a los de algunas otras traducciones. Yo animaría al lector a comparar las traducciones existentes y decidir por sí mismo cuál tiene más sentido y es probablemente la más exacta.
La traducción que encargué de la carta de Itosu de 1908 está copiada completa a continuación:
El Karate no se desarrolló desde el Budismo o el Confucianismo. En el pasado la escuela Shorin-ryu y la escuela Shorei-ryu fueron traídas a Okinawa desde China. Ambas escuelas tienen puntos fuertes y por lo tanto los listo a continuación tal y como son sin embellecimiento.
- El Karate no se practica solamente para tu propio beneficio; puede ser utilizado para proteger a tu familia o a tu maestro. No está ideado para ser utilizado contra un solo asaltante sino en lugar de eso como una forma de evitar ser herido utilizando las manos y los pies si en alguna ocasión tuviésemos que hacer frente a un villano o rufián.
- El propósito del Karate es hacer los músculos y los huesos duros como la roca y utilizar las manos y piernas como lanzas. Si los niños empezaran a entrenar con naturalidad en la destreza militar mientras están en la escuela elemental, entonces serían idóneos para el servicio militar. Recuerden las palabras atribuidas al Duque de Wellington tras derrotar a Napoleón, "La batalla de hoy se ganó en los campos de juego de nuestras escuelas".
- El Karate no puede aprenderse rápidamente. Como un toro que se mueve despacio, al final viaja mil leguas. Si uno entrena diligentemente durante una o dos horas cada día, en tres o cuatro años verá un cambio en su físico. Aquellos que entrenen de esta manera descubrirán los principios profundos del Karate.
- En Karate, el entrenamiento de las manos y pies es importante, así que deberías entrenar rigurosamente con un fajo de paja (#). Para hacer esto, deja caer los hombros, abre los pulmones, acumula tu fuerza, agarra el suelo con los pies, y concentra tu energía en el bajo abdomen. Practica utilizando cada brazo de cien a doscientas veces cada día.
- Cuando practiques las posiciones de Karate, asegúrate de mantener la espalda recta, bajar los hombros, poner fuerza en las piernas, permanecer firme, y dejar caer la energía al bajo abdomen.
- Practica cada técnica de Karate repetidamente. Aprende bien las explicaciones de cada técnica, y decide cuándo y de qué manera aplicarlas cuando sea necesario. Entrar, contrarrestar, retirarse es la regla para torite.
- Debes decidir si el Karate es para tu salud o para ayudar en tu deber.
- Cuando entrenes, hazlo como si estuvieras en el campo de batalla. Tus ojos deberían brillar, los hombros dejarse caer, y el cuerpo endurecerse. Deberías entrenar siempre con intensidad y espíritu como si estuvieras realmente enfrentándote al enemigo, y de esta forma estarás naturalmente preparado.
- Si consumes tu fuerza en exceso en el entrenamiento de Karate, esto hará que pierdas la energía de tu bajo abdomen y será perjudicial para tu cuerpo. Tu cara y tus ojos se volverán rojos. Se cuidadoso para controlar tu entrenamiento.
- En el pasado, muchos maestros de Karate han disfrutado largas vidas. El Karate ayuda a desarrollar huesos y músculos. Ayuda a la digestión así como a la circulación. Si el Karate fuese introducido, empezando en las escuelas elementales, entonces produciremos muchos hombres capaces cada uno de ellos de derrotar a diez asaltantes.
Si los estudiantes de la universidad de formación de profesores aprenden Karate de acuerdo a los preceptos anteriores y después, tras graduarse, lo diseminan por las escuelas elementales de todas las regiones, en 10 años el Karate se extenderá por toda Okinawa y en las islas principales de Japón. El Karate hará por tanto una gran contribución a nuestro servicio militar. Espero considerarán seriamente lo que he escrito aquí.
(#) - El traductor no era un artista marcial y por lo tanto tradujo la palabra "Makiwara" como "Fajo de Paja" cuando dejar la palabra sin traducir habría sido adecuado.
Este es evidentemente un documento muy importante y dejaré al lector que considere por sí mismo el significado de cada uno de estos preceptos. No obstante, me gustaría tratar brevemente algunos puntos de interés inicial.
Lo primero que me choca es que el Karate que Itosu estaba proponiendo para las escuelas okinawenses, aunque reblandecido, obviamente no pretendía ser completamente no-combativo. Ciertamente parece estar vendiendo el arte no sólo por sus beneficios para la salud, sino también en base a su uso combativo y su capacidad para producir luchadores efectivos.
Quizá la intención original de Itosu era que los niños finalmente fueran capaces de continuar hasta aprender el verdadero arte cuando alcanzaran la edad adulta - que presumiblemente incluiría entonces instrucción en la aplicación del kata, trabajo de makiwara, etc. - tras recibir una base en la versión para niños del sistema. Por lo tanto, en palabras de Itosu, el Karate produciría "muchos hombres capaces cada uno de ellos de derrotar a 10 asaltantes". Ciertamente el Precepto 10 sugeriría eso. Lamentablemente los cambios de Itosu tuvieron consecuencias imprevistas y ahora lo más común es que el kata se enseñe sin ninguna aplicación.
También me resulta muy interesante que la primera línea ("El Karate no se desarrolló desde el Budismo o el Confucianismo.") aclare que el Karate no está basado en los principios budistas o confucianos. Obviamente Itosu sentía que era importante dejar claro desde el principio que el arte que él practicaba no era un derivado de estas religiones/filosofías. Esto es importante ya que algunos equivocadamente ven el arte en su totalidad desde perspectivas budistas y confucianas. Seguidores de otras religiones en ocasiones pierden las ganas de estudiar Karate ya que creen que está basado en prácticas religiosas que van en contra de sus propias creencias. Itosu nos dice que este no es el caso y que el Karate no tiene una base religiosa.
El Precepto 1 contiene la línea "[el Karate] no está ideado para ser utilizado contra un solo asaltante sino en lugar de eso como una forma de evitar ser herido utilizando las manos y los pies si en alguna ocasión tuviésemos que hacer frente a un villano o rufián.". Esto deja claro que el Karate original no era para una pelea en "reyerta" o consensual contra un solo oponente u otro karateka, sino en lugar de eso para auto-protección civil. Como artista marcial de nuestro tiempo creo que es importante (y divertido) entrenar para ambas situaciones, pero es esencial entender que "reyerta" y auto-protección no utilizan los mismos métodos. Lo que funciona bien en una de las áreas no necesariamente funcionará bien en la otra. Itosu evidentemente entendía la diferencia entre las dos ya que la marca en su primer precepto. Como ejemplos de estas diferencias: cerrar el hueco, hábil juego de piernas, guardias, fintas, y combinaciones variadas son comunes en una lucha consensual pero son irrelevantes para auto-protección civil; y esa es la razón por la que tales métodos no aparecen en los katas.
Al estudiar kata - que es un registro del arte original que Itosu está describiendo - necesitamos asegurarnos de que entendemos que el kata fue creado para almacenar métodos para auto-protección civil. Cuando la gente ve el kata desde una perspectiva de "reyerta" es cuando malinterpretan su naturaleza y por consiguiente llegan a conclusiones incorrectas sobre cómo debería ser aplicado. Un ejemplo común de esto es cuando los karatekas hacen "demostraciones de bunkai" competitivas que empiezan con el antagonista en distancia de combate (es decir, fuera de la distancia de patada) en contraposición a la distancia extremadamente corta asociada al combate real. Al hacer esto están intentando forzar una estaca cuadrada en un agujero redondo y por tanto no sorprende que se desvíen frecuentemente del kata durante tales demostraciones.
Itosu fue empleado como escriba por el rey de Okinawa y estaba muy educado en los clásicos chinos. Tras la disolución de la monarquía okinawense, Itosu se convirtió en profesor de escuela. El altamente educado Itosu también revela conocimientos de cultura occidental al atribuir palabras al Duque de Wellington en el Precepto 2. Por otro lado, también es interesante que Itosu diga que las palabras son "atribuidas" al Duque de Wellington. La cita "La batalla de hoy se ganó en los campos de juego de Eton" se atribuye verdaderamente a Wellington; pero él no dijo esas palabras. Fue en realidad varios años tras la muerte de Wellington cuando el historiador y propagandista francés, el Conde de Montalembert, le atribuyó por primera vez esas palabras. ¿Lo sabía Itosu? ¿O fue la elección de caracteres que se traducen como "atribuido a" en lugar de "dicho por" mera coincidencia? Si no es coincidencia, puede sugerir que Itosu estaba extremadamente bien educado en historia militar occidental.
El Precepto 4 anima enérgicamente a la rigurosa utilización del material de impacto. En la época de Itosu, el makiwara era todo lo que tenían disponible. Sin embargo, si estuviera por aquí hoy estoy seguro de que también utilizaría el saco, las manoplas, los escudos para patadas, etc. No es inusual que los karatekas de hoy descuiden el entrenamiento de impacto, pero como podemos ver por el escrito de Itosu esto no es tradicional ni está en línea con las prácticas originales del Karate.
El Precepto 6 nos anima a estudiar el bunkai, o aplicaciones del kata (es decir, "Aprende bien las explicaciones de cada técnica") y explorar personalmente el uso apropiado de ese bunkai en combate. Muchos karatekas no incluyen bunkai en su entrenamiento y por tanto no están entrenando de acuerdo a este principio. Itosu también deja claro que debemos decidir también cuándo y cómo deberían ser aplicadas las técnicas de Karate. Incluso las personas que estudian bunkai a menudo fallan en este aspecto. Saber para qué es un gesto de un kata y saber cuándo y cómo aplicarlo con eficacia son dos cosas muy distintas.
Desde mi punto de vista, lo único que puede verdaderamente ayudarnos a decidir cómo deberían ser aplicadas las técnicas es practicar su aplicación en un entorno real. Es por esta razón que el combate basado en kata es fundamental para mi enfoque en cuatro fases del kata ya que asegura que la teoría del kata es puesta en práctica (ver el libro electrónico gratuito que se puede descargar desde esta página (N.T.: www.iainabernethy.com)).
La frase final del 6º Precepto ("Entrar, contrarrestar, retirarse es la regla para torite") es otra que encuentro muy interesante. "Torite" hace referencia al forcejeo (literalmente "agarrar manos") y se utiliza en los círculos de Karate para hacer referencia al aspecto de lucha/forcejeo del arte original. "Torite" era también un antiguo nombre del Ju-jutsu y fue utilizado en ese sentido en algunos escritos de Jigoro Kano (siendo Kano el fundador del Judo). La regla de Itosu de "entrar, contrarrestar, retirarse" parecería ser un consejo anti-forcejeo, es decir, cuando te agarren no puedes huir de inmediato de la escena, así que entra, haz daño, y entonces sal de ahí. Es un consejo sensato para la auto-protección civil y está totalmente en concordancia con la naturaleza del Karate tal y como se explica en el Precepto 1.
El Precepto 7 te aconseja decidir si tu Karate es para la salud o "para ayudar en tu deber" (es decir, para su uso práctico). Los Preceptos 2, 3, 9 y 10 hacen referencia a los beneficios físicos del Karate. Los Preceptos 1, 2, 6, 8 y 10 hacen referencia todos ellos al uso combativo del Karate. Por lo tanto no creo que Itosu esté diciendo que el entrenamiento de Karate tenga que ser exclusivamente para uno o para el otro, sino que deberíamos tener claros los objetivos de nuestro entrenamiento. También creo que está marcando la diferencia entre la versión del Karate para los niños orientada a la salud y el arte original combativo.
El Precepto 8 nos aconseja entrenar de forma intensa y enérgica de manera que estaremos preparados para la severa y despiadada naturaleza del combate. Esta intensidad al entrenar es una de las claves de la verdadera tradición del Karate. En efecto, esta intensidad mental y física es más importante que la técnica. En el libro "Karate-do. Mi camino", Gichin Funakoshi, que era alumno de Itosu, escribió: "Entrena con alma y corazón sin preocuparte de la teoría. Muy a menudo un hombre que carece de la cualidad esencial de la completa seriedad se refugiará en la teoría." Podemos ver este "refugio en la teoría" y falta de intensidad en parte del entrenamiento "tradicional" actual. Para seguir la verdadera tradición, haríamos bien en mantenernos fieles al Precepto 8.
Los 10 Preceptos de Itosu es incuestionablemente uno de los documentos históricos más importantes sobre Karate. Para entender el kata, y la verdadera naturaleza del Karate tradicional, es importante que estudiemos las palabras y consejos de las personas que dieron forma al arte. Espero que haya encontrado interesante esta traducción de los 10 Preceptos de Itosu y que, como aconseja Itosu, "considerará seriamente" lo que él ha escrito.