Proyecciones e inmovilizaciones en los katas de Karate
por Harry Cook
Es interesante pero poco conocido el hecho de que el esqueleto del dinosaurio conocido como Struthiomimus es muy similar al del avestruz moderno. Los anatomistas funcionales creen que la razón por la que estos animales se parecen es que su modo de vida y el entorno en el que vivían eran muy similares. Adrian J. Desmond explica que "la convergencia de apariencia entre animales va siempre acompañada de una estrecha similitud de función".1
Esto es muy interesante, les oigo decir, pero ¿qué tiene que ver con las artes marciales? En realidad es muy importante porque atrae la atención sobre un principio importante, que es que en la naturaleza forma y función están estrechamente relacionadas. Así que si encontramos técnicas de apariencia similar en varias artes marciales aparentemente diferentes, es razonable asumir que la función o aplicación de esas técnicas será parecida.
Bassai-dai es un kata que se enseña en muchos sistemas, y en Shotokan es seleccionado típicamente como uno de los katas utilizados en el examen para primer dan. Tras el tercer yama-zuki el karateka normalmente desplaza la pierna atrasada (izquierda) cruzando hasta adoptar una larga y profunda posición adelantada y oscila el brazo derecho por delante del cuerpo efectuando una parada hacia fuera (uchi uke en Shotokan). Según Funakoshi en Karate-Do Kyohan "Esta técnica se emplea para sacar e inmediatamente lanzar hacia atrás el pie de un oponente, así que es esencial mantenerse tan bajo como sea posible".2 Esta aplicación de la técnica también está incluida en el libro Best Karate 6 (página 66) de M. Nakayama y en otros trabajos de instructores Shotokan.
Aunque se ha convertido en la forma estándar de explicar esta técnica en el Shotokan moderno, es instructivo comparar este movimiento con movimientos estructuralmente similares utilizados en varios métodos de lucha tales como el pugilismo del Prize Ring, lucha, Judo y boxeo francés, donde típicamente se utiliza como una proyección de cadera o cuello. Es perfectamente razonable ver esta técnica como un tipo de proyección de cadera, una continuación desde el último yama-zuki, que podría considerarse un bloqueo de un gancho de derecha (mano izquierda) y un contraataque con un golpe de puño al estómago (mano derecha). La mano izquierda agarra entonces y tira hacia abajo a medida que se pivota hacia la proyección y el antebrazo derecho golpea violentamente cabeza y cuello, añadiendo potencia al derribo.
Una gran diferencia entre la forma en la que se ejecutaban los katas de Karate en el pasado y la forma de hacerlos ahora, es que en el pasado la función dictaba la forma, mientras que en muchas de las versiones modernas, la forma dicta la función. En las versiones más antiguas, la aplicación de la técnica se consideraba el aspecto más importante, mientras que el enfoque moderno del kata es ver el desarrollo de la forma externa como algo primordial.
Esta tendencia ha sido reforzada por la adopción de los valores deportivos al evaluar la calidad de un kata; los criterios utilizados para juzgar un torneo de kata ahora son fundamentalmente visuales. Un "buen" kata tiene una apariencia muy precisa y gimnástica, mientras que un "mal" kata es visualmente mediocre. En la arena deportiva este es un juicio justo, pero desde la perspectiva tradicional sólo se trata de superficialidades y es por tanto esencialmente irrelevante. Dos eminentes fisiólogos y educadores físicos, Philip J. Rasch y Roger K. Burke, señalan los peligros de concentrarse en la forma externa: "Mucha kinesiología tiene implicaciones para determinar la técnica mecánica o "forma" a ser empleada por el aprendiz. Los métodos de enseñanza en clase a menudo implican que hay una mejor forma de actuar en una situación dada, ya sea ajuste postural, andar con muletas, o participación en un deporte, pero los profesores no deberían insistir en una "forma" demasiado rígida. En primer lugar, todavía están siendo descubiertas "formas" mejores para la mayoría de actividades... En segundo lugar, las diferencias individuales nunca pueden ser completamente entendidas. Hay una sabiduría del cuerpo que reemplaza el conocimiento o análisis académico, y un poco de aprendizaje prueba-error frecuentemente produce una técnica de actuación más efectiva de lo que podría hacerlo la dirección rígida."3
La consideración primordial al evaluar la calidad de los katas de Karate tradicional debería ser la eficiencia o no de la aplicación de las técnicas, ya que ahí es donde yace el verdadero corazón del kata.
Sadaki Nakabayashi explica que el judo-ka de la ilustración 1 está mejorando la forma externa de una proyección. "De la misma manera que un boxeador hace sombra para mejorar su juego de pies y sincronización, un practicante de Judo practica proyecciones sin un compañero. Se llama Tandoku-Renshu, auto-práctica. Aquí vemos los movimientos de auto-práctica para Marote seionage (sic), la proyección de hombro."4
Si se preguntara a la mayoría de karate-ka a qué técnica se parece más aquella de la fotografía, es probable que hicieran referencia a una técnica que se encuentra en el kata Heian/Pinan godan, la cual se describe a menudo como un golpe de puño seguido de un salto por encima de un ataque con un palo a nivel bajo. No obstante sería perfectamente válido, y más sensato, entender el movimiento como una proyección similar a morote seionage (sic).
Las técnicas de proyección forman parte del Karate tradicional. El fundador del Karate-do Shotokan, Gichin Funakoshi, observó: "Puede que se diga que el Karate es técnica dura cuando se compara con la técnica blanda del ju-jutsu, pero lo blando incluye lo duro y lo duro incluye lo blando. En otras palabras, se necesita lo blando para llegar a ser duro, y lo duro es necesario para llegar a ser blando, y para empezar lo blando y lo duro ambos son uno.
Así que en Karate golpear y dar patadas no son los únicos métodos; las técnicas de proyección (nagewaza), y de presión contra las articulaciones también están incluidas. Dependiendo de la fuerza y habilidad del oponente no siempre es necesario utilizar técnicas poderosas como golpear y dar patadas, sino que, ajustándose a la situación, pueden utilizarse técnicas más blandas tales como proyecciones, y en esta versatilidad hay un sabor indescriptible."5
Cuando Funakoshi publicó sus dos primeros libros en 1922 y 1925 incluyó un número de proyecciones e inmovilizaciones. Las proyecciones fueron enumeradas como:
- Neijidaoshi (retorcer hacia abajo). Una inmovilización de brazo, que Funakoshi dijo podría considerarse una aplicación de Naihanchi Shodan (actual Tekki Shodan).
- Kusariwa (anillo de cadena). Una doble parada ascendente. Tras el movimiento de bloqueo Funakoshi aconseja al lector "saltar hacia dentro y utilizar ambos brazos para rodear sus piernas con udewa", es decir, proyección tirando de ambas piernas. Esta técnica se dice que es una aplicación del kata Bassai.
- Taniotoshi (empujar a un precipicio). Fundamentalmente se gira al oponente cabeza abajo y se suelta para que su cabeza golpee el suelo.
- Yaritama (atravesar una pelota). Girar hacia el interior de un ataque, agarrar el brazo del oponente y tirar a la vez que también se levanta al oponente por la ingle.
- Kubiwa (rodear el cuello). Deslizarse hacia el interior y alrededor del atacante. Colocar un brazo alrededor de su cuello y tirar mientras se empuja contra la parte baja de su espalda.
- Nodo osae (presionar el cuello). Bloquear un ataque entrante y simultáneamente agarrar la garganta del oponente. Esta técnica se parece mucho a movimientos que se encuentran en el kata de Goju Ryu Shisochin.
En Karate-do Kyohan Funakoshi sensei enumera las siguientes proyecciones:
- Byobudaoshi [Derribar un biombo]
- Komanage [Parte superior que gira]
- Kubiwa [Rodear el cuello]
- Katawaguruma [Media rueda]
- Tsubamegaeshi [Golondrina girando en V]
- Yaridama [Atravesar una pelota]
- Taniotoshi [Empujar a un precipicio]
- Udewa [Rodear con los brazos]
- Sakatsuchi [Clavar cabeza abajo]
Su consejo es que "Todas estas técnicas deberían ser estudiadas, haciendo referencia a katas básicos". Así que parece que según Funakoshi, los katas de Shotokan incluyen no sólo patadas, golpes y paradas, sino también proyecciones e inmovilizaciones.
En Karate el ideal es acabar la pelea con un único golpe poderoso, pero en la realidad a veces no es posible y deben utilizarse otras técnicas. Se hace obvio tras una revisión incluso superficial de cualquier forma de lucha de mano vacía, abierta a todo, que la acción no está restringida a un tipo de técnica. Métodos de golpear con el puño, patadas, bofetones, mordiscos, extracciones, torceduras, zancadillas y proyecciones se utilizan libremente para dañar al enemigo y ganar. Es sólo cuando el combate adquiere algún tipo de forma deportiva cuando aparecen restricciones sobre técnicas permisibles frente a no permisibles, pero en refriegas más serias no hay límites impuestos sobre la acción.
Charles Janson, un visitante inglés en América a principios del siglo XIX presenció una pelea entre dos hombres en Georgia: "Nos encontramos con los combatientes... agarrados fuertemente del el pelo, y sus pulgares intentando por todos los medios forzar una vía al interior de los ojos del otro; mientras varios de los transeúntes estaban apostando sobre el primer ojo que sería sacado de su cavidad. Durante algún tiempo los combatientes evitaron el golpe de pulgar con destreza. Finalmente cayeron al suelo, ¡¡¡y en un instante el de encima se levantó con el ojo del antagonista en la mano!!! El salvaje gentío aplaudió, mientras nosotros, horrorizados, galopamos alejándonos de la infernal escena. El nombre del que sufrió era John Butler, californiano, quien al parecer, había sido desafiado al combate por un georgiano: y el primer ojo era para el honor del estado al que pertenecían respectivamente."6
Aunque este es un cuento truculento, podrían encontrarse ejemplos similares en todas las culturas, y fue del conocimiento adquirido por los supervivientes de esta clase de peleas de donde los fundadores de los métodos de lucha crearon sus sistemas. En Karate una gran cantidad de la información fue almacenada por medio del kata. En una sociedad donde pocos sabían leer y escribir, y película y vídeo eran desconocidos, tiene sentido almacenar información a través de métodos tales como el kata. Las técnicas básicas podían enseñarse mediante los movimientos formales y las aplicaciones de lucha reales aparecerían una vez fuera explicado el bunkai por parte del instructor. Así que por ejemplo, si miramos katas como Chinte, Seisan y Shisochin, podemos encontrar técnicas que podrían ser utilizadas para atacar los ojos de un enemigo; los resultados de tales técnicas se parecerían mucho a la extracción de ojo presenciada por el Sr. Janson.
A menudo es el oponente quien dicta qué técnicas puedes utilizar en una pelea. Gichin Funakoshi nos advierte "que como la esencia del Karate se encuentra en un único golpe o patada... uno debe ser muy cuidadoso de no ser derrotado por inquietud a la hora de derribar a un oponente o aplicar una inmovilización que castigue la articulación", lo cual por supuesto es cierto, pero hay ocasiones en las que el oponente se acerca a distancia de forcejeo y no tienes la oportunidad de utilizar un único golpe o patada; en esta situación estás forzado a utilizar proyecciones o inmovilizaciones. Morio Higaonna, el famoso maestro de Goju Ryu, es muy hábil en todas las formas de forcejeo y a menudo utiliza inmovilizaciones y proyecciones como parte del bunkai de los katas de Goju Ryu. Según el profesor de Shito Ryu Toshihisa Sofue, los métodos de forcejeo son de hecho el aspecto dominante del kata. Él dice que los katas de Karate están compuestos de "80% técnicas de proyección y luxación; sólo alrededor del 20% es simplemente bloquear y golpear".7
Las proyecciones e inmovilizaciones pueden ser inestimables al pelear con un oponente bajo la influencia del alcohol y/o las drogas. Uno de mis alumnos de grado dan es policía, a quien llamaré "C" aquí. C pesa unos 100 Kg., entrena con pesas, y es instructor de defensa personal de la policía además de tener más de 15 años de experiencia en Karate. Fue atacado recientemente por un hooligan del fútbol (aquí "H"), bebido y de 6' 3'' (N.T.: ~1'90m), que estaba también bajo la influencia de drogas, probablemente algún tipo de anfetamina. Durante el altercado C asestó golpes de puño y patadas a toda potencia sobre la cara, cuerpo y entrepierna de su atacante, además de hacer rebotar su cabeza contra una pared. Aunque H estaba sangrando por cara y cuero cabelludo, e imagino que tendría la entrepierna dolorida, siguió levantándose y atacando. Debido a la mezcla de alcohol, adrenalina, y drogas, el dolor no fue suficiente para contenerlo abajo. Finalmente C consiguió una sujeción de estrangulación y asfixió a H hasta dejarlo inconsciente. Al día siguiente le preguntaron a H qué le había pasado ya que parecía que le había atropellado un autobús, pero dijo que no podía recordar nada del día anterior. Hay que reconocer que esto es un caso extremo, pero sí demuestra la necesidad de otras técnicas aparte de golpes y patadas.
Los katas tradicionales son una valiosa base de datos a explorar para descubrir estas técnicas, y aunque el hincapié en métodos de golpeo ha conducido a que muchas de las técnicas de forcejeo sean o bien ignoradas o bien deformadas hasta ser irreconocibles, pueden ser encontradas si se estudia el kata con algo de paciencia y perspicacia.
Algunos experimentados judo-ka que empezaron a entrenar en Karate se encontraron con que sus habilidades de forcejeo eran una ventaja tremenda llegada la hora de hacer combate. El inglés Charles Mack empezó a entrenar en la JKA en 1958. Era un experimentado judo-ka con nueve años de entrenamiento y 3erDan en Judo. Él explica que "era natural en mi caso... especialmente al hacer el combate libre del Karate reaccionar a las diferentes posiciones relativas entre mi oponente y yo de una forma bastante diferente a aquella de una persona sin ningún entrenamiento en Judo. Esto me perturbó al principio, porque, ¿no estaba ahora dedicado a una actividad nueva y diferente del Judo?, y por tanto, ¿no me valdría mucho mejor al practicar, como todos los demás parecían estar haciendo, las técnicas clásicas del Karate y abandonar mis métodos de proyecciones y sujeciones de Judo?.
No obstante me di cuenta de que todas las técnicas de Judo que estaba utilizando en las sesiones de combate libre lo estaba haciendo de forma bastante natural y en absoluto conscientemente. Mis reflejos estaban actuando de la forma en la que se les había enseñado a actuar durante nueve años. En aquel momento vi claro algo importante. Era que si uno puede controlar fácilmente las acciones reflejas propias en situaciones peligrosas en las que la acción natural sin pensar es de gran importancia, entonces ese tipo de entrenamiento que desarrolló esas acciones reflejas debe dejar mucho a ser deseado. Uno debería sólo con la mayor dificultad ser capaz de controlar las acciones reflejas propias, incluso en un grado muy pequeño. Mi Judo, me complacía poder probarme a mí mismo, debía ser válido, de otro modo debería haber tenido menos dificultad al utilizar la técnica de Karate, nueva para mí, en lugar de la técnica de Judo que había desarrollado hasta el punto de, dada la oportunidad, poder ejecutarla de forma bastante instintiva o mecánica.
A medida que pasó el tiempo, empecé a hacer combate con practicantes de Karate hábiles, fuertes y agresivos. Me di cuenta de que aunque todavía podía derribarles, una vez dada la oportunidad de poner mis manos sobre ellos, esta oportunidad ocurría con la mayor frecuencia cuando me encontraba muy cerca de mi oponente. Era simplemente una cuestión de lanzar mis manos sobre él, tirar de él hacia dentro, y entonces aplicar la técnica de proyección apropiada. Lo más sorprendente, si conseguía asegurar un agarre sobre la chaqueta de mis oponentes, era la poca resistencia que tenían contra mi control sobre ellos con mis manos. No me había dado cuenta de lo poderoso que uno llega a ser en Judo para controlar a una persona con las manos, y también la tremenda resistencia a movimientos de empujar y tirar que desarrolla un practicante de Judo en comparación a una persona sin ningún entrenamiento en Judo. Así que... un practicante de Judo está en su elemento cuando está muy cerca de su adversario. Es entonces cuando puede dar el mejor uso a sus manos y brazos, que no se utilizan para golpear sino para forcejear o agarrar. Aunque el entrenamiento de Karate desarrolla ciertos poderes en una persona que el Judo no, el entrenamiento de Karate no está diseñado para desarrollar en una persona el poder de resistir ni absorber la sacudida de las poderosas técnicas de derribo del Judo.
Era por esta razón que los otros miembros del Dojo de la Asociación Japonesa de Karate, donde estaba entrenando, al hacer combate libre conmigo, utilizaban los métodos más ingeniosos para impedirme utilizar cualquier técnica de proyección sobre ellos. Esto se conseguía normalmente manteniéndose siempre a una distancia que hacía difícil asegurar un agarre sobre su chaqueta. En otras palabras, hacían combate a distancia larga. Cuando atacaban lo hacían con velocidad y potencia, y después volvían a salir igual de rápido. Estas circunstancias tuvieron como resultado que yo cambiara mi estrategia, lo cual adoptó la forma de pensar modos y medios de utilizar técnicas de Judo sin tener que agarrar primero al oponente."8
Charles Mack decidió concentrarse en aprender cómo aplicar barridos de pie en combate. Él explica: "La técnica de derribo que decidí que se prestaría a derribar sin agarrar con las manos era De Ashi Barai [Barrer el Pie Adelantado], un truco de derribo clásico de Judo y que era también popular entre los altos grados del Dojo... Esta es una técnica que yo he utilizado con éxito en Karate tanto como técnica de derribo como también para perturbar la postura del oponente y crear oportunidades para otras formas de ataque."9
Es importante entender que hay más de una forma de aplicar los movimientos específicos de un kata; según las circunstancias del ataque pueden utilizarse muchas aplicaciones de la técnica de kata. Como dice sensei Morio Higaonna en el volumen 3 de Traditional Karate-do "Ninguno de los movimientos de un kata está limitado a una única aplicación - en una pelea real las variaciones de cada aplicación son ilimitadas". En el volumen 4 de la misma serie Higaonna sensei explica que el karate-ka individual debería desarrollar "oyo bunkai" o formas personales de aplicar las técnicas del kata: "La práctica de oyo bunkai es la propia investigación del individuo sobre la técnica. Si persigues estos estudios con seriedad puede desarrollarse entonces una infinita variedad de técnicas. Espero que a partir del aprendizaje de un único ejemplo de bunkai sea usted capaz de desarrollar muchas técnicas propias."
La lógica tras estas aplicaciones debe ser simplemente de función; Es necesario que funcionen de una forma racional y no dependan de la conformidad del compañero en ningún grado poco razonable.
Siempre debería asumirse que el atacante no es un artista marcial entrenado, así que los "ataques" no son técnicas de Karate, sino que se parecen a los tipos de movimientos utilizados por individuos inexpertos pero agresivos. Al entrenar es común que el atacante esté de cara al defensor, pero debería recordarse que los ataques pueden venir desde una variedad de ángulos. Como principio general yo sugeriría que los ataques deberían ser considerados como procedentes de seis posiciones básicas relativas al defensor:
- Delate
- Detrás
- Hacia la izquierda
- Hacia la derecha
- Desde arriba
- Desde abajo
Explorando las posibles aplicaciones de cualquier técnica frente a un ataque procedente de estas seis posiciones puede evaluarse la virtud o debilidad relativa de un movimiento. Otra forma de estudiar aplicación de kata es asumir que el atacante va armado con un cuchillo o un palo. Esto añade una consideración adicional a la forma en la que las técnicas pueden ser aplicadas.
Aunque los movimientos de salto puede que sean de alguna utilidad en defensa, creo que en muchos casos una acción de salto en un kata en realidad indica una técnica de proyección. Una forma de simular la acción explosiva del cuerpo utilizada en una proyección es saltar alto; en la práctica individual de un kata, ejecutar una acción de salto podría ser un modo valioso de preparar el cuerpo para realizar una proyección, es decir, una especie de plyométricas. Ver una acción de salto como una posible proyección puede ser un indicador útil al analizar las técnicas de katas que contienen movimientos de salto, tales como Heian Godan, Enpi y Kanku Dai.
1 The Hot-Blooded Dinosaurs A. J. Desmond Futura Publications 1977 pág. 90
2 Karate-Do Kyohan G. Funakoshi, trad T. Ohshima Kodansha Ltd. 1973, pág. 108
3 Kinesiology and Applied Anatomy Philip J. Rasch y Roger K. Burke Lea & Febiger Philadelphia 1978 págs. 89-90
4 Judo Sadaki Nakabayashi Sterling Publishing Co. Inc. New York 1974 pág. 93
5 Karate-do Kyohan Gichin Funakoshi pág. 227
6 Gouge and Bite, Pull Hair and Scratch: The Social Significance of Fighting in the Southern Backcountry Elliot J. Gorn American Historical Review Feb 1985 Vol # 90 Parte 1 pág. 25
7 Traditional Karate magazine Vol 13 # 3 Nov. 1999 pág. 58
8 Karate and Oriental Arts magazine # 4 Dic. 1966 págs. 31-32
9 Karate and Oriental Arts magazine # 5 Feb. 1967 pág. 22