Los problemas no son las personas

discusion de trabajo

Para tener éxito en cualquier organización empresarial hay que hacer lo que a uno le gusta, eso es algo que se suele escuchar de la voz de los hombres y mujeres que han conquistado la cima y que han logrado mantener su posición por mucho tiempo, son personas que sirven de referencia a otros que quieren llegar a esos estadios de progreso.

Una empresa no solo es un lugar donde se hace dinero, se puede emprender siempre que se pretenda hacer algo para obtener un beneficio, no siempre el beneficio es económico, entendiéndolo así puedes emprender una nueva forma de vida, por ejemplo; pero cualquiera que sea el caso, el empresario debe contar con una actitud especial, debe ser una persona firme, debe tener confianza en sí mismo, debe controlar sus miedos, aprender lo que necesita para alcanzar lo que busca, ser paciente, disciplinado y perseverante, debe hacer lo que hace con pasión, como si el mañana no existiera en su patrón de vida, todo eso le forma un carácter y eso hace que tengan una ruta que le permitirá llegar a la meta con éxito.

Una vez escuché a un amigo que hace Karate Shotokan decir: “la vida es como el combate cuerpo a cuerpo y que si entendemos cómo funciona, podremos entender cómo funciona todo y eso incluye a las organizaciones empresariales”. Fue en una charla sobre cómo enfrentar las situaciones difíciles, la verdad me llamó mucho la atención.

samurais

Él llegó vestido con su traje de karateca, eso llamó la atención de todos y de inmediato los presentes comenzamos a entender poco a poco de qué se trataba. Él decía que el combate actual era una representación de lo que antes hacían los samuráis, guerreros japoneses que son una leyenda en el mundo como ejemplo de valentía, ellos daban todo en cada combate, en la mayoría de los casos solo uno podía quedar vivo, de lo contrario el perdedor se quitaba la vida con harakiri (se clavaban una espada pequeña en la parte baja del abdomen para morir) eso era una acto de honor, eran hombres preparados para morir con honor, por eso hacían las cosas más increíbles.

Decía que en la mente de cada combatiente actual, como antes, está el principio de que cada golpe del oponente tiene lo necesario para ser letal. Así que como un empresario o como un líder o como cualquier persona que enfrenta una situación problemática que resolver y que represente una pérdida potencial muy importante, el combatiente debe tomar una decisión para dar el golpe o para recibirlo.

Apuntaba, que uno puede ver cómo es la actitud del luchador, si nunca es el primero en atacar, si analiza, mientras defiende una y otra vez, tiene una alta probabilidad de ser golpeado letalmente. Preguntaba ¿Eres un empresario así, un líder así, una persona así? Por otro lado, puedes ser un combatiente que siempre eres el primero en atacar, lo haces una y otra vez, eso puede hacer que tu oponente vea tus lados más vulnerables y en el momento oportuno te golpee y te saque de combate.

¿Entonces para lograr el objetivo ataco o defiendo?

meditacion

Aprender se hace fundamental y nada mejor para eso que entrenar lo aprendido y mientras se aprende, ese conocimiento es el que le permite al luchador enfrentar con menos incertidumbre cada problema. Debes reconocer si eres de los que siempre atacan o de los que siempre defienden, los momentos nunca son iguales, así que hay que responder según sea la ocasión, por eso hay que entrenar ambas cosas, atacar y defender. Nada mejor para visualizarlo que meditar, repasar con la mente clara, serena, cómo actuamos frente al adversario, que en este caso no es otro que el problema, es de hacer notar que la flexibilidad es un asunto de suprema importancia para lograrlo con éxito, ejercitar la meditación la favorece, abre tu mente.

Muchos confunden al adversario y van contra la persona, como lo hacían los samuráis, eran otros tiempos. A menos que sea un caso de un ataque físico hacia tu persona, la pelea es con los problemas que debes resolver, no contra las personas. Si estás en una empresa, eres el gerente y la gente no llega a tiempo a sus tareas, ¿Cuál es el problema? ¿La gente?, al no tener conocimiento real de la situación muchos supondrían que sí, entonces para solucionar el problema ¿Los despedimos a todos? Allí aparece otro aspecto fundamental del combate, el foco. Cómo puede un luchador enfocarse y precisar su ataque si no está claro. Ha entrenado las técnicas, las ha practicado hasta el cansancio absoluto; pero a la hora de actuar eso es insuficiente si no se tiene foco, de la misma manera sucede con los estudios universitarios o técnicos y con la experiencia.

Lo conveniente sería averiguar la razón por la que los empleados o colaboradores no cumplen con su compromiso de llegar a tiempo. Es probable que no conozcas bien a tus colaboradores y estés haciendo asignaciones poco convenientes a personas con otros intereses o habilidades, pueden ser muchas otras cosas, el asunto es que antes de atacar, debes conocer; pero no debes quedarte en el conocimiento, debes ir a la acción una vez que lo tengas. Así pasamos unas cuatro horas entendiendo cómo funcionaba nuestro mundo desde la perspectiva de un combatiente y puedo decir convencido que hay mucho que aprender del combate y no me refiero a su dimensión más literal, sino a la aplicación de sus principios a la solución de nuestros problemas empresariales y cotidianos.