Meditar entre culturas

hinduismo meditacion

La meditación es una práctica de entrenamiento mental en la que un individuo induce un modo de conciencia especial a través de técnicas especializadas que se encargan de promover la relajación, desarrollar la paciencia, el amor, la compasión, perdón, aceptación y paz interior. Utilizándose comúnmente para aliviar determinadas condiciones patológicas o simplemente para concentrar la mente. Pero dependiendo del contexto tomará un significado más amplio y especial, pues es un elemento fundamentalmente importante como componente de diferentes creencias y religiones, dentro de las cuales se ejecutará un tipo de meditación particular como sería el caso de la relajación muscular y la respiración conducida o consciente.

En el caso de la meditación dentro del hinduismo, se busca como objetivo llegar a la concentración de a poco para relajar la mente y con eso liberar la conciencia. Para ello debe seguirse un entrenamiento con el que se pueda aprender a controlar la mente, lo que le dará al individuo un dominio  sobre esta e igualmente  la potestad para aprender a vivir en el presente, pues  al anclarla en el ahora, logrará de esa manera la interiorización a la vez que obtiene paz al encontrarse con el estado más puro del ser humano, el yo interior.

Con la meditación, el individuo concentra sus pensamientos en un objetivo, valiéndose del uso de un mantra, el cual será la palabra en la que sumerja su ser. Por lo general, se adora a una deidad a través de canticos, inciensos y meditación acompañada de ayunos y ciertas abstinencias que permitirán el contacto entre espíritu, cuerpo y la mente.

elefantes india

En países como la India, se ve el caso de la veneración de animales por haberse convertido en símbolos mitológicos dentro de su cultura, ya que se los considera reencarnaciones de sus más adoradas deidades.

Tal es el caso del mono, del cual se dice que su representación mitológica es  Hanuman el aliado eterno de los dioses por su personificación de la lealtad, fuerza y conocimiento.

Por otro lado la  vaca,  se considera un regalo de los Dioses por lo que en el territorio de la India no se consume su carne. Representa abundancia, maternidad y fertilidad debido a que el Dios Krishna la enviaba a la tierra para proveer a sus hijos de comida.

El tigre, sin embargo representado en la mitología como  la victoria ante cualquier fuerza oscura, se reconoce a su vez porque era cabalgado por Maa Durga una de las deidades hindúes. También considerados por ser el nexo entre el hombre y la tierra que habitan y actualmente es el símbolo del país.

Así mismo se tiene el caso de la serpiente la relacionan directamente a la deidad Shiva que es el representante de las fuerzas contradictorias más importantes: la creación y la destrucción. Era éste animal quien lo protegía ante cualquiera de sus enemigos, por tal motivo lo llevaba siempre en su cuello.

ganesha

Finalizando, nos encontramos con uno de los animales más  importantes en popularidad en esta cultura. Hablamos del elefante, que gana su fama tras la leyenda del Dios Ganesha aquél que tenía cuerpo humano y cabeza de elefante. Esta deidad otorga la capacidad de discernimiento, elimina los obstáculos de los caminos materiales y espirituales al igual que otorga prosperidad y buena suerte en todos los aspectos de la vida.

India es actualmente el país que más elefantes domesticados tiene, con las leyes más estrictas para su preservación, -incluso sobre las vacas- ya que por un lado el marfil de sus dientes ha sido motivo para atentar contra su seguridad, y por el otro, debido al valor mitológico que se le da. Aunque no sea tarea fácil mantener a un paquidermo de estos, pues, siendo el animal más grande del planeta, los elefantes comen durante 16 horas al día, lo cual requiere un gasto económico grande para cualquier familia. Lo bueno de esto es que no se le mantiene como a los tigres, por ejemplo. Siendo sus alimentos de consumo principal raíces, frutas, hierbas y cortezas en grandes cantidades, llegando a consumir hasta 130 kg de comida por día.