No hay almuerzo gratis

hacer cuentas

Si alguien te invita a un almuerzo ¿Quién pagará la cuenta? Tal vez hoy, como eres el invitado no lo hagas tú. Pero la historia nunca termina allí…

Todos pedimos prestado alguna vez y hacerlo en forma hábil es lo que permite que muchas personas, empresas y gobiernos puedan salir adelante. Puedes ir un paso al frente si solicitas un préstamo para hacer más productivo tu Dojo, por ejemplo. También puedes hacerlo para irte de vacaciones con la familia, compras paquetes en descuento y pagas gradualmente al banco y entre el descuento obtenido en el paquete y la diferencia con lo que debes pagar al banco en intereses, debes tratar de quedar con los números a tu favor. Planificar puede hacerte ahorrar y ganar dinero.

Pero cuando te toca pedir prestado y no cuentas con aval, ni tiempo para papeleo entonces es momento de acudir a un prestamista. Siempre te voy a recomendar ir primero a conocidos, familiares, allegados, son siempre la primera opción. En caso de resultar infructuosa la gestión, entonces tu opción es el prestamista.

Las personas no pedimos préstamos solo cuando no contamos con dinero para cumplir con un compromiso. Quiero decir, que no se pide prestado en situaciones negativas; todo lo contrario, pedimos prestado para aprovechar una oportunidad de negocio, por ejemplo. Así que no pienses en el préstamo como algo negativo, se convierte en eso cuando dejas que tus finanzas estén en rojo y debes incluso usar ingeniería financiera para que esas cosas no pasen.

No deje de ir al banco por información antes de decidirse por un prestamista y les digo esto porque a veces damos por sentado algo que está lejos de ser cierto. El papeleo es algo que nos corre; pero puede hacerte ahorrar mucho dinero y eso vale la pena ¿No crees? La comodidad se paga y en estos tiempos sinceramente prefiero comodidad para pagar que comodidad para pedir el préstamo.

dinero

Cuando estés cara a cara con el prestamista, vía telefónica u online, debes considerar la tasa de interés que se te cobrará por el préstamo. Por ejemplo, si te prestan 3.000 euros a un tasa del 24% anual, debes sumarle el interés (720 euros) al monto recibido y dividirlo en 12 meses para saber cuánto pagarás al mes. En este caso pagarías mensualmente 310 euros todos los meses durante un año.
Ahora compara lo que pagarías con un prestamista, que te dé el dinero sin mucho papeleo y que en 20 minutos ya tengas el dinero en tu cuenta. Por los mismos 3000 euros pagarías mensualmente 300 euros mensuales, si lo pagas en el primer mes; pero ya después del tercer mes estarías pagando sobre 900 euros por lo que te prestaron y si tu situación financiera sigue débil, no podrás pagar el préstamo en tres meses, por lo que seguirás pagando otros meses más. Eso sin considerar algún imprevisto que pueda suceder y tu situación empeore. En 10 meses habrás pagado más del 100% (el doble) de lo que solicitaste, si solo puedes abonar los intereses mensualmente. Saca cuentas…

almuerzo

Cuando solicites dinero a un prestamista, debes planificar muy bien los sacrificios que tendrás que hacer en tu presupuesto mensual para salir del préstamo lo más pronto posible, porque de ello dependerá si el costo de ese préstamo no te dejará peor que antes de haber pedido el préstamo. Los préstamos bien usados te permiten crecer y resolver muchos problemas; pero si esperas estar en deudas para pedirlo, en vez de adelantarte a aprovechar oportunidades que te ahorren dinero, entonces quizás estés cavando más el foso para tratar de salir de él. Y creo que no es una buena idea.